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¡¿POR QUÉ A MÍ?!

Los errores más comunes que cometemos al pensar

Prologado por Mario Bunge, la Editorial Planeta lanza el libro ¡¿Por qué a mí?! Los errores más comunes que cometemos al pensar, de Alejandro J. Borgo. Es su segundo libro después del que escribiera junto a Enrique Márquez, Puede Fallar, que versaba sobre las predicciones fallidas de astrólogos, videntes y mentalistas en la Argentina. Este libro encara más directamente aquellos errores comunes que cometemos al pensar y nos llevan a tomar decisiones equivocadas, ya que están basadas en una visión distorsionada de la realidad. A modo de adelanto, presentamos un extracto del contenido.

“A mí me pasan todas”, “¿Por qué me pasa esto?”, “No tengo suerte”, “Esta mala racha no se me termina nunca”, “Siempre voy a ser un fracasado”.
No es raro encontrarnos con este tipo de pensamientos cuando examinamos nuestra historia o algún período de nuestro presente. En realidad, más que pensamientos, son creencias. Creencias generalmente infundadas, que no tienen sustento cuando las confrontamos con la realidad. Los psicólogos suelen llamarlas “distorsiones cognitivas”, como veremos algún capítulo más adelante. El rasgo más sobresaliente de estas distorsiones es que están exageradamente centradas en uno mismo.
Miles de personas sufren por aquello que creen que “sólo a ellas les ocurre”. Inclusive hasta podrían asegurar que son víctimas de un misterioso “maleficio” de origen desconocido. Y esa presunción o afirmación puede tener efectos devastadores para la salud, consumiendo energías que podrían utilizarse en actividades más provechosas. La columna vertebral de este libro es entonces la manera en que las personas manejan sus creencias y sistemas de creencias y cómo influyen en sus vidas cotidianas, empujando el comportamiento hacia las variantes más extremas: el prejuicio, la generalización exagerada, el autoengaño, las racionalizaciones y otro tipo de estrategias para hacer que la realidad “encaje” en lo que ya creemos de antemano.
Todos creemos que sabemos, pero no todos sabemos lo que creemos. Parece desconcertante, pero es así. En mis cursos sobre creencias y pensamiento crítico, pido inicialmente a los asistentes que anoten en una hoja cuatro o cinco cosas en las que creen. Luego de dar algunas definiciones sobre creencia, opinión, prejuicio, convicción y conocimiento, les solicito que escriban cuatro o cinco cosas que saben. Muchas veces el resultado es que la gente confunde lo que cree con aquello que sabe. Dicho de otra manera: confunde creencia con conocimiento.

La realidad no es “buena” ni “mala”. Nosotros la pensamos así. Desde el optimista que siempre ve el costado positivo de las cosas hasta el más ferviente pesimista al estilo del tango Cambalache, las personas creen en muchas cosas y tienen muchas formas de creer. En este terreno no hay blancos y negros. Hay un continuo que cubre variados rangos: optimismo-pesimismo, credulidad-descreencia, flexibilidad-rigidez, apertura mental- conservadurismo.
Muchos malentienden o tergiversan el verdadero rol de una creencia y, basándose en sus propios prejuicios, desembocan en el llamado pensamiento “blanco y negro”. Así, un excelente neurocirujano que manifieste su creencia en fantasmas o en fenómenos paranormales despertará sospechas: “¿Cómo te vas a dejar operar por un tipo que cree en semejantes cosas?”. Sin embargo, todos sostenemos creencias que no están fundadas y nos desenvolvemos normalmente en la vida. No hace falta estar loco para pergeñar universos paralelos, criaturas extrañas y escurridizas, vírgenes que lloran, estigmas que sangran o políticos que cumplen con las promesas electorales; ni para creer que mañana seguramente ganaremos la lotería o aparecerá un millón de dólares en la puerta de casa. En el mundo de las creencias, lo único imposible es que los imposibles existan.

También nos ocuparemos de los enemigos del pensamiento crítico: la sobregeneralización (o generalización excesiva), la búsqueda de evidencia confirmatoria —con la intención de confirmar lo que ya creemos de antemano—, el descarte de aquello que no nos conviene o desafía o amenaza a nuestro sistema de creencias, el prejuicio, el autoengaño, la racionalización, la predilección por las anécdotas (del estilo “mi prima tiene un amigo a cuyo suegro le pasó…”), los eslóganes, las medias verdades y las falacias o razonamientos incorrectos. Y más importante todavía: cómo éstos impactan en nuestra vida cotidiana, cómo modelan y modifican nuestro comportamiento, cómo influyen en la toma de decisiones. Mucho de lo que vas a leer aquí ya fue tratado por eminentes investigadores, psicólogos, neurólogos y filósofos.
No es poco: se trata de nuestra vida, tal vez la única de que tendremos, según creo…

El libro puede adquirirse (online) haciendo clic aquí, o en los siguientes puntos de venta:
  • Yenny El Ateneo Av. Cabildo 1978 (Entre Sucre y Echeverría). Capital
  • Tiempos Modernos Cuba 1921 (Entre Sucre y Echeverría). Capital
  • Zivals Callao 395 (y Corrientes). Capital
  • Guiraud Libros Coronel Díaz 1492 (Entre Paraguay y Soler). Capital
Se irán agregando otros puntos de venta oportunamente.