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Por qué no soy un
fan del Calentamiento Global
Por
Francisco Bosch
En el contexto
actual, se plantean aquí algunas dudas sobre los hechos, sus
consecuencias y las acciones recomendadas para minimizar los
supuestos daños que producirá el “calentamiento global”,
según concluye el denominado “consenso científico”.
Definición del
problema
Para exponer claramente el tema que
voy a tratar,
presentaré a continuación las
principales afirmaciones planteadas por quienes adhieren al
“consenso científico”. Básicamente, sostienen que:
-
Existe un proceso de calentamiento
general de la Tierra al que se ha denominado
“calentamiento global”.
-
Dicho proceso es consecuencia,
principalmente, de un aumento de la concentración de
dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera.
-
Este aumento se debe a las
emanaciones de CO2 producidas por el hombre
en los procesos de generación de energía (es la llamada
“influencia antropogénica”).
-
Estas emanaciones se han
incrementado notablemente desde la Revolución
Industrial.
-
Los denominados “países
desarrollados” son los principales productores de
estas emanaciones.
-
Según algunas proyecciones, este
calentamiento traerá consecuencias gravísimas para la
supervivencia del hombre (y de
otras especies).
-
La situación es alarmante, con
características
de catástrofe.
-
La necesidad de una acción para
detener o al menos frenar esta situación es urgente.
-
Las afirmaciones son verdaderas
porque sobre ellas existe un “consenso científico”.
Como consecuencia de estas
afirmaciones, existe una propuesta “oficial” de acciones
destinadas a frenar este proceso aparentemente grave. Ellas
son:
-
Reducir las emisiones globales de CO2.
-
Adherir al
Protocolo de Kyoto1.
Este
protocolo fija un objetivo de reducción de emisiones del
5,2 por ciento respecto del nivel alcanzado en 1990. Establece
mecanismos de flexibilidad (iniciativas de aplicación
conjunta, comercio de derechos de emisión y mecanismos
de desarrollo limpio).
Análisis de
las afirmaciones y acciones
Enfoque epistemológico y científico
El último reporte del IPCC ha
declarado al calentamiento global como un hecho “inequívoco”2
(¿qué tendría para decir Karl Popper sobre esta afirmación?).
La ciencia nunca se manifestó de esta manera. Así formulada,
una afirmación resulta contraria a la propia filosofía de la
ciencia, a la propia esencia de su método. En esta
aseveración veo más bien una trampa retórica3,
algo a lo cual la ciencia nunca ha necesitado apelar,
aunque otras disciplinas sí.
¿Existen controversias sobre la
veracidad de las afirmaciones antes enumeradas? Sí, las hay,
y son muchas.
Y algunas de ellas sobre temas centrales, como la
interpretación de la relación entre la concentración de CO2
y la temperatura en la superficie del planeta4,
casi se podría decir que — desde el punto de vista
técnico— es
el nudo mismo del problema.
¿Por qué no se conocen masivamente
estas diferencias de opinión? Porque se ha apelado a un
concepto denominado “El Consenso” y con esto se ha eludido
el debate abierto. Quien lo describe muy bien es Michael
Crichton5 en su conferencia Aliens cause
global warming (Los alienígenas causan el calentamiento
global)6. Dice Crichton:
“No existe algo así como ciencia consensuada. Si
es consenso, no es ciencia.
Si
es ciencia, no es consenso. Punto.” (There is no such
thing as consensus science. If it's consensus, it isn't
science.
If it's science, it isn't
consensus. Period.)
Los
consensos y las mayorías no son mecanismos de validación de
veracidad alguna. Para la ciencia, el consenso no tiene
importancia: un solo investigador podría ser el que está en
lo cierto y ello no causaría ningún problema al conocimiento
científico. Tal como dice Crichton en la misma conferencia:
“Los grandes científicos de la historia son grandes,
precisamente, porque rompieron el consenso”.
Para comprender cómo se ha obtenido
este consenso, resulta ilustrativa la nota7 del
periodista Neil Collins aparecida en el diario inglés
Telegraph. En ella cita una carta del vice-presidente de
la Royal Society donde se recurre a los medios del Reino
Unido para no dar espacio a quienes intentan distorsionar
“las evidencias sobre el consenso científico del cambio
climático”, sugiriendo sutilmente que muchos están
financiados por grandes compañías petroleras y por lo tanto
sus resultados deben estar condicionados.
Los consensos tienen que ver con la
política, no con la ciencia. Y de eso se trata: de política
y economía.
Enfoque
político-económico
El hombre es la única especie del
planeta que no se adapta al medio para su supervivencia sino
que va adaptando el medio a sus necesidades y deseos. Para
lograrlo se vale de los conocimientos que adquiere
utilizando una característica muy especial que lo distingue
del resto de los seres vivientes del planeta: su capacidad
de razonar, conceptualizar y actuar.
Civilización
industrial vs. calentamiento global
La civilización industrial en la que
vivimos, la cual comenzó hace ya dos siglos con la
Revolución Industrial, ha permitido que centenares de
millones de personas puedan sobrevivir (la producción de
alimentos no ha aumentado usando recetas bíblicas) y que el
estándar de vida de la mayoría de los habitantes del planeta
sea incalculablemente mayor que el que pudieran haber
siquiera soñado los más ricos reyes de hace doscientos años.
Gracias a la ciencia, el hombre ha ido
progresando en sus conocimientos y, al aplicarlos, ha
actuado, generando lo que hoy podemos llamar la Revolución
Tecnológica, de la que todos disfrutamos. El motor que ha
impulsado a estas acciones ha sido la búsqueda permanente
del hombre para pasar de estados menos satisfactorios a
otros más satisfactorios. Este es el simple motivo por el
que el hombre actúa. Por lo tanto, me pregunto si las
acciones propuestas para frenar el calentamiento global nos
harán pasar a un estado más satisfactorio.
Un indicador bastante interesante que
refleja el progreso es la producción de energía per
cápita, lo cual resulta bastante razonable, dado que
cualquiera de los medios de los que hoy disfrutamos
—transporte, calefacción, refrigeración, comida,
comunicaciones, salud, confort, entre otros— requieren del
consumo de energía. Y cuanto más elementos demandamos, más
energía requerimos. Así lo hemos venido haciendo año tras
año. Un comentario al margen: Es notable como casi damos por
sentado que tenemos estos elementos porque es natural
que así sea, tanto que resulta imposible que nos quedemos
sin ellos. Al utilizarlos, nunca pensamos en todo lo que
implica que puedan ser producidos.
Volviendo al tema: el aumento de las
emisiones de CO2 está íntimamente vinculado con
este lógico incremento en la demanda de energía por haber
sido la combustión el mecanismo más utilizado para su
generación. Como todos sabemos por nuestros conocimientos
básicos de química, además de calor, la combustión produce
CO2. Hoy, los combustibles más utilizados son los
hidrocarburos, pero en realidad cualquier combustión produce
CO2. La conclusión es contundente: para disminuir
la emisión de este “satánico” gas debemos disminuir también
el uso de la combustión como medio de obtención de energía.
El problema que ello trae aparejado es
que con la excepción del uso de energía nuclear (también muy
cuestionada por los movimientos ecologistas), no existe hoy
una tecnología que nos permita generar la cantidad de
energía necesaria para la demanda mundial, sin hacer uso de
la combustión. Y mucho menos aún podríamos hacerlo a los
costos actuales. Por eso quiero ser claro en lo referente a
esta cuestión: reducir la generación de energía y
aumentar sus costos, costará vidas (y como siempre las
de los más pobres8). No apelo al miedo sino al
sentido común. Lamentablemente no hay magia en la realidad.
Pero de esto no se habla, sólo se
habla de que el nivel del mar subirá 22 pies, mostrando
imágenes de inundaciones catastróficas con miles de muertes,
sin indicar que, en la peor de esas proyecciones, ello
podría ocurrir en mil años.
Creatividad y poder de innovación
¿Estamos condenados a la catástrofe
entonces? Pienso que no y voy a ejemplificarlo con la
siguiente anécdota tomada de la conferencia de Crichton:
“En 1880,
Elbert James, un "ecologista" de entonces, en un informe
titulado Global 1900 —precursor del famoso Global 2000 de
James Carter en 1980— profetizaba todo tipo de catástrofes
debidas a la actividad perniciosa de la humanidad. Calculó
que para 1900 la cantidad de estiércol de caballo producida
por el aumento de la población equina de los EE UU
—necesaria para mover tantos carruajes y transportar al
aumento de población y actividad— llenaría un volumen tres
veces al del Gran Cañón del Colorado.”
No he podido verificar la veracidad de
la anécdota, pero es muy posible que alguien haya razonado
de esa forma. ¡Imaginen lo que pensarían que podía pasar en
el año 2000! Claro que no podían saber lo que la
inteligencia y la creatividad del hombre libre podrían
llegar a crear. Nunca habrían podido imaginar al motor de
combustión interna y todas sus derivaciones.
Pensemos en cómo ha cambiado el
panorama en los últimos 100 años. ¿Podemos dejar de
evaluarlo cuando proyectamos lo que puede pasar dentro de
100 años? ¿No necesitamos que la incertidumbre sea mucho
menor para actuar de una forma que con certeza nos va a
afectar en lo inmediato?
Esto me hace acordar a cuando en la
URSS los discursos justificaban el sacrificio de las
generaciones de campesinos de aquel momento basados en la
certeza del éxito de la planificación central de la
economía, que traería un bienestar asegurado a las
generaciones futuras.
Propaganda política
Prácticamente toda la información que
recibió el público sobre el calentamiento global ha llegado
en forma de propaganda. Propaganda política, silenciando a
quienes no están de acuerdo con la postura antropogénica del
fenómeno. Todo se muestra con características de catástrofe
y apelando, como método, al uso del miedo9. La
técnica es simple y efectiva: se genera miedo a algo y
quienes promueven ese miedo se presentan como los salvadores
que poseen la solución.
La más espectacular de estas
propagandas ha sido, sin duda, la película promovida por Al
Gore10: An Incovenient Truth11.
Debe reconocerse que la filmación es una maravilla, está
realizada de una manera magistral y con imágenes muy
impactantes. Pero de ciencia, hay muy poco. Gore apela
permanentemente a los sentimientos; llega hasta el extremo
de relatar un accidente que tuvo su pequeño hijo, quien
estuvo en coma por un tiempo. Con esto, Gore intenta
demostrarnos que eso le cambió la vida y entonces debe darle
ese mensaje al mundo. Realmente conmovedor, pero muy poco
serio.
Resulta muy instructivo ver la
película. Uno advierte claramente el dinero que hay en juego
al fijarse en la producción. A modo de ejemplo: el escenario
donde Gore está dando la conferencia (conferencia que es la
base para el relato del film) tiene una pantalla gigante y
hasta un ascensor en su costado derecho. Este elevador tiene
por objeto —en un momento de su presentación— poder
alcanzar la altura a la que llegaría el gráfico de
temperatura si no hiciéramos nada al respecto. Todo este
espectáculo lo hace para —mediante una humorada que provoca
una carcajada general en el público — mofarse de los
científicos “escépticos”12. Realmente la
película es una burla a la concepción de la ciencia, y al
verla con sentido crítico queda claro su enfoque político.
Otra película que ayuda a analizar
este tema es la producida por el Channel 4 inglés
La gran estafa del calentamiento global (The Great
Global Warming Swindle)13, donde se muestra la
otra cara de la moneda. La película no está mal producida,
pero no puede competir con la maravillosa puesta en escena
de la de Gore (¿Será que las petroleras andan cortas de
fondos?), pero tiene un contenido que indiscutiblemente
tiene que estar en el debate.
La muestra más reciente de la forma
propagandística en que se difunde la temática han sido los
conciertos llamados Live Earth, principalmente
organizados y patrocinados por el mismo Gore. Voy a citar
aquí un párrafo de una nota14 de Gabriel Calzada15
que, a mi entender, resume sabiamente lo irracional acerca
de cómo se está manejando el asunto. Dice:
“La hipocresía de algunos no tiene límites. Un
grupo de 150 estrellas de la industria discográfica ha
estado actuando este fin de semana en nueve ciudades del
mundo para tratar de convencernos de que estamos ante un
Apocalipsis Climático provocado por el hombre y que
debemos cambiar nuestras costumbres e imitar, no al
hombre exitoso del siglo XXI sino al de Atapuerca.
Shakira, The Police, Madonna, Red Hot Chilli Peppers,
Enrique Iglesias, Maná y un sinfín de adictos a los
vuelos intercontinentales, los aviones privados, las
limusinas, las mansiones bien iluminadas y al último
grito en cacharritos electrónicos, pretenden
convencernos de que el mundo se acabará si los demás no
dejamos de respirar o de conducir nuestros coches
pasados de moda. Cualquiera diría que nuestros
reproductores de CD dan vueltas gracias a carruseles de
hámsteres convenientemente situados para hacer girar los
discos.”
Toda esta espectacularidad, la muestra
de personajes famosos difundiendo el mensaje (aunque no
entiendan nada de él) y otras técnicas, van generando el
clima para que cualquiera que se oponga sea considerado un
“hereje” a la mejor manera de la antigua Inquisición. En su
película, Gore (luego de la escena del ascensor) dice que
esto no es un tema científico sino un tema moral y llama
criminales a quienes se oponen.
Pienso que nadie lo ha dicho de una
forma más cruda que el Dr. Stephen Schneider16 en
una entrevista hecha por la revista Discover en
octubre de 1989. Dijo el Dr. Schneider:
"Para captar la imaginación del público, tenemos
que ofrecerle algunos escenarios aterradores, formular
dramáticas afirmaciones simplificadas y poca mención a
cualquiera de las dudas que podamos tener.
Cada uno de nosotros tiene
que decidir sobre el correcto balance entre ser efectivo
y ser honesto” (To capture the public imagination, we
have to offer up some scary scenarios, make simplified
dramatic statements and little mention of any doubts one
might have. Each of us has to decide the right balance
between being effective, and being honest).
Poco se puede agregar a esta
declaración.
El Protocolo de Kyoto17
La solución planteada por este acuerdo
no tiene prácticamente ningún efecto para frenar el
calentamiento pronosticado (incluso si aceptamos las
hipótesis planteadas por el propio acuerdo). Sólo se
entiende como un intento de reposicionamiento de las
naciones en el contexto mundial actual, liderados por el
relativamente nuevo movimiento político de los ecologistas.
Veamos algunos números. De cumplirse
las proyecciones previstas por el propio acuerdo, se
reduciría muy escasamente el calentamiento (0,19 ºC en los
próximos 50 años) y se retrasaría en 6 años lo esperado para
el 2100. Y ello a un costo, según algunos estudios, de un 1
por ciento del PBI (durante 100 años). Cito a continuación
la conclusión de un artículo18 del economista
catalán Xavier Sala i Martin19 por demás
elocuente. Dice el economista:
“Estos cálculos se han hecho bajo el
supuesto de que Kyoto acaba eliminando totalmente el riesgo
de catástrofes. El problema para los defensores del
protocolo es que ni siquiera eso es verdad. De hecho, se
estima que si no hacemos nada, el aumento de temperaturas
será de 2,8 grados centígrados en 100 años. Y si
implementamos Kyoto las temperaturas aumentarán en 2,8
grados, no dentro de 100 sino de… ¡106 años!
¿Vale la pena sacrificar el 1 por
ciento del PBI (500.000 millones de euros) cada año (repito,
cada año) durante 100 años para posponer el calentamiento en
sólo 6 años? La respuesta es no. Malgastar dinero
para no conseguir casi nada es una mala idea, sea cual sea
el tipo de interés.”
Por eso es que podemos inferir que el
Protocolo de Kyoto tiene poco que ver con la solución del
problema del calentamiento global y mucho que ver con
posicionamientos políticos e ideológicos de determinados
países y sus líderes.
Jacques Chirac lo dijo “brutalmente”
en un discurso en las Naciones Unidas donde ve al acuerdo
como un primer paso hacia la instrumentación de un gobierno
global:
“Por primera vez, la humanidad está
institiyendo un instrumento genuino de gobierno global, que
debe encontrar un lugar dentro de la Organización Ambiental
Mundial, la cual Francia y la Unión Europea desearían ver
establecida” (For the first time, humanity is instituting a
genuine instrument of global governance, one that should
find a place within the World Environmental Organisation
which France and the European Union would like to see
established.) 20
El calentamiento global es un
escenario político, donde hay políticos que quieren sacar
provecho personal (¿irá Gore por el Premio Nobel de la Paz?)
y otros que quieren intentar un nuevo experimento de control
central de la economía (en este caso usando al mercado de la
energía como tubo de ensayo). Continúa pareciéndome mucha
política y muy poca ciencia.
Conclusión
Es fácil ver en una película el horror
de un huracán, hacerle creer a la gente que el fenómeno es
causado por el calentamiento global, que éste a su vez es
provocado por el hombre, o mejor dicho por el “demoníaco”
sistema económico creado por el hombre denominado
capitalismo, donde la ambición no tiene medida y es
insensible a esas muertes causadas por el huracán que se
está mostrando.
Es menos fácil ver que si cambia la
cantidad de energía generada o si cambia su costo, mucha
gente se quedará sin el producto de dicha energía, ya sea
por que no ha sido producida o porque no tendrá acceso a
ella por su mayor valor. Y esto tiene consecuencias más
concretas que el huracán, porque es real y no una hipótesis.
No veo que estemos ante ninguna
situación alarmante ni de catástrofe. Estamos frente a un
fenómeno que debe estudiarse seriamente, con toda la
rigurosidad de la ciencia.
No veo tampoco evidencias de que esté
en juego la supervivencia humana ni de ninguna otra especie
como para tener que actuar con urgencia. La acción debería
estar orientada a más investigación abierta. Sin política ni
manipulación de la opinión pública.
La política debería dedicarse a
generar las condiciones para dejar libres a los hombres para
que conciban soluciones creativas para cada problema que se
vaya presentando. Así es como se han ido cayendo cada una de
las catástrofes anunciadas en el pasado. No con organismos
centralizadores que presentaban “La Solución” única,
dogmática. Demasiada gente ha sufrido las consecuencias de
esta forma de ver el mundo para volver a cometer el error.
Lo que sí veo alarmante es que parte de la comunidad
científica acepte la idea de “consenso” como algo propio de
su forma de verificación de veracidad de las afirmaciones.
Esto corrompe nuestro método más eficaz de adquisición de
conocimiento. Lo cual no es un tema menor.
El poder político tiene una astucia
sin igual. En tiempos de Galileo atacaba a la ciencia por
considerarla una amenaza debido a su forma no dogmática de
ver y analizar la realidad. Hoy, el prestigio de la ciencia
respecto de la adquisición de conocimiento es tal que ya no
se la ataca sino que se la usa con fines políticos.
Pienso que, con este tema del
calentamiento global, estamos viviendo el mayor uso político
de la ciencia en su corta historia.
Por favor, no lo permitamos y
demandemos un debate abierto. El tema bien lo merece.
Por último y como resumen quiero decir
que no estoy preocupado por el calentamiento global pero,
citando el lema que promueve el sitio JunkScience.com21,
sí estoy más preocupado por el clima intelectual22
(“I’m more worried about the intellectual climate”)
Notas
1 Texto del tratado en español. http://untreaty.un.org/English/notpubl/kyoto-sp.htm
2 Artículo del New York Times Science
Panel Calls Global Warming “Unequivocal” http://www.nytimes.com/2007/02/03/science/earth/03climate.html?pagewanted=1&ei=5088&en=3a845c84e21df549&ex=1328158800
3 Se está hablando seguramente sólo
del calentamiento y no de la antropogénesis del mismo, a la
cual se le da una probabilidad del 90% (sic). Pero muchos
medios no lo difundieron de esa forma y no he visto al IPCC
saliendo a desmentirlo. http://www.unep.org/Documents.Multilingual/Default.asp?ArticleID=5506&DocumentID=499&l=en
http://www.un.org/apps/news/story.asp?NewsID=21429&Cr=climate&Cr1=change
http://www.sciencedaily.com/releases/2007/02/070202085036.htm
4 Existe una interpretación que
manifiesta que la relación entre el CO2 y la temperatura
existe pero que en realidad es el CO2 el que “acompaña” los
cambios en la temperatura y no el que los provoca. http://www.co2science.org/scripts/CO2ScienceB2C/articles/V8/N48/EDIT.jsp
También puede verse esto explicado en
la película The Great Global Warming Swindle referida
en este artículo. Hay más objeciones que podrían (y
deberían) investigarse abiertamente y en profundidad: ¿cómo
sabemos que un aumento menor en la temperatura global del
planeta no nos pone en una situación mejor para nuestra
supervivencia que la que tenemos hoy? La temperatura del
planeta ha variado enormemente durante toda su historia,
¿cómo sabemos que la temperatura actual es la óptima para
nuestro desarrollo y no la de unos grados más? ¿Podemos
creer que justo en este momento que nos toca vivir estamos
ante la temperatura óptima del planeta para el desarrollo de
nuestra especie? ¿No es mucha casualidad? ¿No vale la pena
una mayor investigación antes de intentar detener el proceso
(en caso de que estuviéramos en condiciones de detenerlo)?
5 Michael Crichton es un escritor y
productor de cine, muy conocido como el autor de Jurassic
Park y el creador de la premiadísima serie de TV ER.
Su más reciente novela, Next, sobre la genética y las
leyes, fue publicada en diciembre de 2006. Crichton es
graduado summa cum laude en la Harvard College, recibió su
MD de la Harvard Medical School, y estuvo investigando sobre
políticas públicas junto con Jacob Bronowski en el Salk
Institute for Biological Studies. Ha dictado cursos de
antropología en la Universidad de Cambridge University y
escrito en el MIT. En el bestseller State of Fear
(2004) Crichton reconoce que el planeta se está calentando,
pero cuestiona a los extremos escenarios sobre la causa
antropogénica del calentamiento. Predice un calentamiento
futuro de 0,8 ºC. (Sus conclusiones han sido ampliamente
distorsionadas.) http://www.michaelcrichton.net/aboutmichaelcrichton-biography.html
6 Conferencia dada en el California
Institute of Technology el 23 de enero de 2005 (http://www.michaelcrichton.net/speech-alienscauseglobalwarming.html)
7 Artículo del diario inglés
Telegraph, “Global warming generates hot air” http://www.telegraph.co.uk/opinion/main.jhtml?xml=/opinion/2005/05/16/do1602.xml&sSheet=/opinion/2005/05/16/ixopinion.html
8 Interesante análisis del National
Center For Policy Analysis sobre el punto - http://www.ncpa.org/pub/ba/ba407/
9 Sitios sobre técnicas de propaganda
muy instructivos e interesantes: http://www.propagandacritic.com/articles/ct.sa.fear.html,
http://www.sourcewatch.org/index.php?title=Fear, http://www.sourcewatch.org/index.php?title=Using_fear_as_a_political_tool
, http://en.wikipedia.org/wiki/Propaganda, http://en.wikipedia.org/wiki/Appeal_to_fear
10 Albert Arnold Gore, Jr. (n. 31 de
marzo de 1948), es un político y ecologista estadounidense.
Fue vicepresidente de los Estados Unidos (1993-2001) bajo la
presidencia de Bill Clinton y candidato a la presidencia del
país en el 2000, cuando perdió las elecciones presidenciales
frente a George Walker Bush. http://es.wikipedia.org/wiki/Al_Gore
11 Película ganadora de dosPremios
Oscar (Mejor documental y otro) http://www.imdb.com/title/tt0497116/,
la película puede bajarse (para uso personal) del sitio http://www.verdadincomoda.org/personalcopy.htm
12 Para quienes estén interesados, se
muestran algunas de las tácticas de invocación al miedo en
el siguiente clip de YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=_21b7mdJz2M
(se ve el ascensor mencionado anteriormente, pero no la
burla).
13 Filme que cuestiona a la película
de Al Gore. Puede verse completo en:: http://stage6.divx.com/user/angkorwat/video/1348005/El-gran-timo-del-calentamiento-global-(VOS-Spanish)
y el siguiente es el sitio oficial de la misma: http://www.greatglobalwarmingswindle.co.uk/.
La película es polémica pero sumamente interesante. Para
quien esté interesado en el tema es un “deber” verla y sacar
sus conclusiones.
14 Hipocresía Climática - http://libertaddigital.com/opiniones/opinion_38345.html
15 Gabriel Calzada Álvarez es
representante del CNE (www.cne.org/esp_index.htm) para
España y presidente de Instituto Juan de Mariana (www.juandemariana.org)
16 Uno de los defensores del efecto
invernadero más vistos en los medios, que en los años 70
defendía con la misma convicción (aunque con menos fuerza
mediática) la idea del “enfriamiento global”, tan popular en
aquel momento.
17 Es un instrumento internacional
que tiene por objeto reducir las emisiones de seis gases
causantes del denominado “efecto invernadero” (dióxido de
carbono, metano y óxido nitroso, además de tres gases
industriales fluorados: hidrofluorocarbonos,
perfluorocarbonos y hexafluoruro de azufre), en un
porcentaje aproximado de un 5 por ciento, dentro del periodo
que va desde el año 2008 al 2012, en comparación a las
emisiones al año 1990. Por ejemplo, si la contaminación de
estos gases en el año 1990 alcanzaba el 100 por ciento, al
término del año 2012 deberá ser del 95%. Es preciso señalar
que esto no significa que cada país deba reducir sus
emisiones de gases regulados en un 5 por ciento, sino que
este es un porcentaje a escala global y, por el contrario,
cada país obligado por Kyoto tiene sus propios porcentajes
de emisión, que debe disminuir.
Texto del tratado en español. http://untreaty.un.org/English/notpubl/kyoto-sp.htm
18 Cambio Climático (IV): El Tipo
de Interés http://www.columbia.edu/~xs23/catala/articles/2007/canvi_climatic/canvi_climatic_4_El_Tipo_de_Interes.htm
19 http://es.wikipedia.org/wiki/Xavier_Sala_i_Mart%C3%ADn
20 http://www.sovereignty.net/center/chirac.html
(Speech by Mr. Jacques Chirac French President to the VIth
Conference of the Parties to the United Nations Framework
Convention on climate change. The Hague - Monday,
November 20, 2000)
21 www.junkscience.com
22 http://store.demanddebate.com/demanddebate-tshirt.html
Francisco Bosch
es librepensador, especialista en Ingeniería del Software y
estudiante avanzado de Ingeniería Química. E-mail:
franobosch@gmail.com |